¡Detengamos la ofensiva racista y xenófoba de Abinader!

El 28 de septiembre del año 2021, el Consejo Nacional de Migración anunció que arreciaría la persecución contra la comunidad inmigrante, estableciendo un lapso de tres meses para empezar a aplicar multas de 5 a 30 salarios mínimos a quienes contraten a trabajadores inmigrantes ''sin visa de trabajo''. También se vigilará el cumplimiento de los artículos 135 a 140 del Código de Trabajo Balaguerista y se anunció que las mujeres extranjeras no residentes con 6 meses de embarazo que ingresen al país deberán contar con un seguro internacional de salud y prueba de solvencia económica.

El lenguaje impreciso de la resolución, al referirse a mujeres “visiblemente embarazadas”, abre las puertas a una mayor arbitrariedad, brutalidad y corrupción por parte de las autoridades policiales y militares en la frontera, propiciando violaciones a los derechos humanos. La medida no solo busca restringir el ingreso al país de inmigrantes embarazadas. Al instruir en el artículo 3 de la resolución a las autoridades de los hospitales a exigir el seguro médico internacional, se afectaría a mujeres haitianas que ya viven en territorio dominicano, e incluso a mujeres dominicanas de ascendencia haitiana que resultaron desnacionalizadas por la Sentencia 168-13 y se encuentran actualmente en situación de apatridia. La medida también afectaría a inmigrantes venezolanas sin visa de residencia ni seguro médico internacional.

Aunque muchos médicos y trabajadores de la salud honrarán su responsabilidad y desobedecerán al gobierno, la resolución da pie a que algunos racistas en el sistema de salud se nieguen a atender partos de mujeres inmigrantes o dominicanas de ascendencia haitiana. Esta es una política criminal que puede acarrear muertes. Irónicamente, el gobierno y los sectores que promueven esta política criminal son los mismos que se oponen a reconocer el derecho al aborto en el nuevo Código Penal bajo el falso argumento de “proteger las dos vidas”. El racismo y la misoginia van de la mano.

Medidas Balagueristas contra la clase trabajadora

Las medidas de Abinader están dirigidas contra todos los trabajadores inmigrantes. A los que carecen de visado de trabajo, se exige su despido luego de transcurridos tres meses, sin que exista un plan de regularización. A los trabajadores con visa de trabajo se pretende aplicar el Código de Trabajo Balaguerista de 1992, cuyo título I “De la nacionalización del trabajo o el empleo” establece que ninguna empresa puede contratar más de 20% de trabajadores extranjeros. Esto no aplica solo a empresas grandes, el artículo 137 aclara que “si se trata de un solo trabajador, éste debe ser dominicano”. Al momento de realizar despidos, las empresas primero deben despedir a los trabajadores extranjeros.

Sin embargo, la misma ley faculta al ministro del Trabajo a no aplicar estos artículos discrecionalmente a algunas empresas, también puede otorgar permisos por un año para la contratación de braceros extranjeros en empresas agrícolas, más allá de la cuota del 20%. Esta discrecionalidad abona a la corrupción y el clientelismo. Aunque algunos empresarios han expresado preocupación, la mayoría sabe que la persecución contra los trabajadores se traducirá en mayor precarización y superexplotación.

Estas medidas son parte de una campaña xenófoba y racista del gobierno. En enero de 2021, el director general de migración anunció que se multarían a los transportistas que brinden servicios a inmigrantes sin visa y a quienes alquilen viviendas a inmigrantes sin visa de residencia, alentando a civiles que no tienen funciones de control migratorio u orden público a perseguir a la comunidad inmigrante. El gobierno incluso ha dejado de pagar centenares de pensiones a trabajadores cañeros.

La histeria racista y xenófoba pretende ocultar el ajuste


Mientras el gobierno reduce el presupuesto de Salud, Educación, Mujer, Cultura, Deportes y Medio Ambiente, aumenta los presupuestos de Interior y Policía y Defensa. En esto último se incluye la construcción del muro fronterizo con miles de millones de pesos a ejecutarse mediante gasto secreto y en alianza con Israel, país que lleva a cabo un apartheid racista, como el que pretende implementarse en nuestro propio país.

Debemos rechazar la política agresiva de Abinader, quien solicitó a la Asamblea General de la ONU una intervención extranjera en Haití para evitar que República Dominicana siga “cargando” con el vecino país. En la primera mitad de septiembre se detuvo y deportó a más de 3,800 haitianos, en operativos en los que se incautaron también vehículos y motocicletas.

¿Hasta dónde pretende llegar Abinader?

La realidad es que Haití es el único país con el que República Dominicana tiene un amplio superávit comercial y la comunidad inmigrante aporta con su trabajo entre un 7% y un 9% del PIB dominicano. No son una carga. La verdadera carga para el pueblo dominicano no son los trabajadores o las mujeres inmigrantes sino los capitalistas explotadores, que en muchos casos ni siquiera pagan impuestos, y los políticos corruptos que les sirven.

Llamamos a la clase trabajadora y las organizaciones populares a cerrar filas contra el ajuste de Abinader y su intento de encubrirlo manipulando al pueblo con una agitación xenófoba y racista. No permitamos que el gobierno desvíe la atención de la lucha contra la megaminería, contra las AFP y ARS, dividiendo al pueblo trabajador y pasando a la ofensiva contra todos nuestros derechos.

Basta de criminalizar al trabajador inmigrante e incitar el odio racial para dividir a la clase trabajadora. Pensiones para los cañeros ya. Regularización de la comunidad inmigrante ya y que se respete el principio universal de igual pago por igual trabajo, sin discriminación de género, racial o por nacionalidad. Esa es nuestra respuesta al gobierno y la haremos escuchar en las calles.

Organizaciones firmantes:

Coordinadora Popular Nacional, Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores (MST), Militancia Revolucionaria Socialista (MRS), Haitianos RD, Mujeres Socio Políticas Mamá Tingó, Aquelarre RD, Código Humano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *