Rechazamos los discursos guerreristas y medidas agresivas del gobierno dominicano basados en la afirmación de que el canal de riego haitiano en el Río Masacre se trata de un «desvío del río». Esa afirmación contradice los propios documentos oficiales dominicanos, incluyendo la posición del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) emitida en 2021 y la declaración binacional del 27 de mayo de ese año.
Con el cierre y la militarización de la frontera salen perjudicados el pueblo dominicano y el pueblo haitiano, sobre todo las comunidades más pobres a ambos lados de la frontera. Por eso exigimos que el gobierno dominicano deponga sus amenazas y la agitación xenófoba y racista, reabriendo la frontera y restableciendo el diálogo en la mesa técnica, ampliando su composición para incluir la participación de universidades, organizaciones sociales, campesinas y comunitarias de ambos países.
Como dijo Benito Juárez, y está inscrito en la tarja al pie de su estatua frente al Palacio Nacional en Santo Domingo: «El respeto al derecho ajeno es la paz». Por eso, la solución justa del conflicto pasa por la aceptación del derecho del pueblo haitiano de acceder y utilizar el agua de los ríos binacionales, y un uso compartido y equitativo de este recurso vital.
Firmas
Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores, Haitianos RD, Movimiento Reconocido, Aquelarre RD, Grupo de Jóvenes de los Jovillos, Mujeres Sociopolíticas Mamá Tingó, MOSCTHA, Coordinadora Popular Nacional, La Ceiba, Compas de la diáspora, Junta de Prietas, MUDHA
